Principios de la Logia

La R.·. L.·. Minerva i Lleialtat nº 1
Federada a la Gran Logia Simbólica Española

PROCLAMA SOLEMNEMENTE:

Que se propone trabajar, según los usos Tradicionales, a la Gloria del Gran Arquitecto del Universo y en presencia de las Tres Grandes Luces.

Que su profundo respeto de estos símbolos expresa su voluntad de mantener vivo el tesoro de la Tradición, tal como nos ha sido legado por los que comenzaron y crearon la Francmasonería, de los cuales somos, y así lo asumimos, innegablemente, herederos y depositarios.

DECLARA:

Que se niega a dar una interpretación o una determinación del sentido o del alcance de los Símbolos, particularmente del Volumen de la Ley Sagrada y del Gran Arquitecto del Universo.

RECONOCE:

A cada Francmasón la mayor y la más absoluta libertad de pensamiento, de conciencia y de determinación de los Símbolos en virtud de la práctica de la tolerancia masónica, que permite, a cada Francmasón, en su propia búsqueda de la Verdad, de atestiguar ante sus Hermanos lo que, personalmente, ha podido deducir del estudio de los Símbolos. Pero sin pretender jamás imponer su interpretación personal.

 

Constitución de la Gran Logia Simbólica Española

Principios Generales de la Orden Masónica

PRIMERO

La Francmasonería, institución esencialmente filantrópica, filosófica y progresista, tiene por objeto la búsqueda de la verdad, el estudio de la ética y la práctica de la solidaridad; y trabaja por el mejoramiento material y moral, y por el perfeccionamiento espiritual, intelectual y social de toda la humanidad.

Tiene como principios la tolerancia mutua, el respeto de los demás y de uno mismo, y la absoluta libertad de conciencia.

Considerando que las concepciones metafísicas y religiosas son del dominio exclusivo de la apreciación de cada individuo rechaza cualquier afirmación dogmática.

Tiene por divisa: Libertad, Igualdad, Fraternidad.

Cada Francmasón interpretará la invocación al Gran Arquitecto del Universo según le dicte su conciencia con el mayor respeto hacia las diferentes interpretaciones y hacia los Hermanos que las sustentan.

SEGUNDO

La Francmasonería tienen como deber extender hacia todos los componentes de la humanidad los lazos fraternales que unen a los Francmasones esparcidos por toda la superficie de la Tierra.

Recomienda a sus miembros propagar sus ideales a través del ejemplo, la palabra y los escritos manteniendo en todo momento la necesaria discreción sobre los asuntos internos.

TERCERO

Es deber de un Francmasón, en todo momento, ayudar, ilustrar y proteger a su hermano y defenderle contra cualquier injusticia.

CUARTO

La Francmasonería considera al trabajo como uno de los deberes esenciales del hombre y honra igual el trabajo manual que el intelectual.

QUINTO

La Francmasonería tiene signos y emblemas de alto significado simbólico que sólo pueden ser revelados por la Iniciación.

Estos símbolos presiden, en las formas determinadas por los distintos Ritos, los trabajos de los Francmasones y les permiten reconocerse y ayudarse por toda la superficie de la Tierra.

La Francmasonería no impone ninguna interpretación dogmática de estos símbolos.

La Iniciación comporta varios grados:

Los tres primeros son los de Aprendiz, Compañero y Maestro. Este último es el único que da a los Francmasones la plenitud de los derechos masónicos.

Nadie puede ser dispensado de las pruebas prescritas por los rituales.

SEXTO

La soberanía se ejerce a través del sufragio universal.

SÉPTIMO

En las reuniones masónicas todos los Francmasones son iguales. No existe entre ellos más distinciones que las de la jerarquía impuesta por las diferentes funciones.

 

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